terça-feira, 29 de maio de 2012

POETA!!!CANTAÓ!!!


Manuel de Soto Loreto (n. Jerez de la Frontera, 5 de diciembre de 1878 - † Sevilla, 22 de julio de 1933), conocido artísticamente como Manuel Torre, cantaor flamenco. Viene siendo considerado como el mejor cantaor de flamenco de todo el primer tercio del siglo XX, y que con su figura comienza la historia del Cante Gitano. Su formación se llevó a cabo siguiendo la estela de los grandes seguillideros de Jerez, todos ellos gitanos al igual que él, aprendiendo de grandes maestros como Manuel Molina, Enrique el Mellizo o Joaquín la Serna, su tío. Supo interpretar con maestría todos los palos del cante, aunque fue en las seguidillas donde consiguió algunas de sus cotas más altas de interpretación, plenas de grandeza y de pasión. También destacó en el cante de saetas, revestidas de un eco profundo y hondo y llenas de matices personales, de tal manera que su forma de cantarla marcó un antes y un después en las coplas cantadas de Semana Santa. Es memorable su saeta cantada en una mañana de Viernes Santo al paso de la Sentencia en la plaza de la Encarnación de Sevilla, cuando Manuel Torre aflora su arte y con su voz densa le dedica lo que ha quedado en las crónicas como la mejor saeta cantada en la ciudad: al terminar su último quejío, la gente que vivió aquello con la emoción contenida no vitoreó ni aplaudió; en un gesto espontáneo fueron sacando y agitando cientos de pañuelos blancos que llenaron la plaza para pedir una nueva saeta. Manuel Torre falleció de tuberculosis pulmonar en Sevilla.

La Solea y la Seguiriya


de luto las dos están,

a la muerte de Manuel Torre,

que puso estos dos estilos

en un gran pedestal,

Jerez de la Frontera fue su cuna

y llorando también esta

porque murió su gitano

que mejor cantaba por Solea,

la Seguiriyas le llama a voces,

donde esta Manuel Torre,

que ya no, no me quiere cantar,

por eso yo quiero en la memoria,

de este gran cantaor,

siempre poder recordar,

todos los cantes

desde el más chico

Hasta el más grande.


sexta-feira, 23 de março de 2012

A LA POESÍA!...paseo por el Betis!!! TULA, GRACIAS...y al árbol de Guernica!!!




Nació en la antigua Santa María de Puerto Príncipe, entonces colonia española, hoy Camagüey, Cuba el 23 de marzo de 1814. Sus antepasados provenían de las Islas Canarias. Pasó su niñez en su ciudad natal y residió en Cuba hasta 1836. En este año parte con su familia hacia España.

En este viaje compuso una de sus más conocidos versos, «Al partir». Antes de llegar a España recorrió con su familia algunas ciudades del sur de Francia especialmente Burdeos donde vivieron por algún tiempo. Finalmente en España se establecieron en La Coruña. De La Coruña pasó a Sevilla y publicó versos en varios periódicos bajo el seudónimo de La Peregrina que le granjearon una gran reputación. Es en esta ciudad donde en 1839 conoce al que será el gran amor de su vida Ignacio de Cepeda y Alcalde joven estudiante de Leyes con el que vive una atormentada relación amorosa, nunca correspondida de la manera apasionada que ella le exige, pero que le dejará indeleble huella. Para él escribió una autobiografía y gran cantidad de cartas que publicadas a la muerte de su destinatario muestran los sentimientos más íntimos de la escritora.

¡Oh, tú del alto cielo
Precioso don al hombre concedido!
¡Tú de mis penas íntimo consuelo.
De mis placeres manantial querido!
¡Alma del orbe, ardiente poesía,
Dicta el acento de la lira mía!

Díctalo, sí, que enciende
Tu amor mi seno, y sin cesar ansio
La poderosa voz -que espacios hiende-
Para aclamar tu excelso poderío;
Y en la naturaleza augusta y bella
Buscar, seguir y señalar tu huella.

Mil veces desgraciado
Quien -al fulgor de tu hermosura ciego-
En su alma inerte y corazón helado
No abriga un rayo de tu dulce fuego;
¡Que es el mundo sin ti, templo vacío,
Cielo sin claridad, cadáver frío!

Mas yo doquier te miro;
Doquier el alma, estremecida, siente
Tu influjo inspirador. El grave giro
De la pálida luna, el refulgente
Curso del sol, la tarde, la alborada...
Todo me habla de ti con voz callada.

En cuanto ama y admira
Te halla mi mente. Si huracán violento
Zumba, y levanta el mar, bramando de ira;
Si con rumor responde soñoliento
Plácido arroyo al aura que suspira...
Tú alargas para mí cada sonido
Y me explicas su místico sentido.

Al férvido verano,
A la apacible y dulce primavera.
Al grave otoño y al invierno cano,
Embellece tu mano lisonjera;
Que alcanzan, si los pintan tus colores,
Calor el hielo, eternidad las flores.

¿Qué a tu dominio inmenso
No sujetó el Señor? En cuanto existe
Hallar tu ley y tus misterios pienso;
El universo tu ropaje viste,
Y en su conjunto armónico demuestra
Que tú guiaste la hacedora diestra.

¡Hablas! ¡Todo renace!
Tu creadora voz los yermos puebla;
Espacios no hay que tu poder enlace;
Y rasgando del tiempo la tiniebla,
De lo pasado al descubrir ruinas,
Con tu mágica luz las iluminas.

Por tu acento apremiados,
Levántanse del fondo del olvido,
Ante tu tribunal, siglos pasados;
Y el fallo que pronuncias -transmitido
Por una y otra edad en rasgos de oro-
Eterniza su gloria o su desdoro.

Tu genio independiente
Rompe las sombras del error grosero;
La verdad preconiza; de su frente
Vela con flores el rigor severo,
Dándole al pueblo, en bellas creaciones,
De saber y virtud santas lecciones.

Tu espíritu sublime
Ennoblece la lid; tu épica trompa
Brillo eternal en el laurel imprime;
Al triunfo presta inusitada pompa;
Y los ilustres hechos que proclama
Fatiga son del eco de la fama.

Mas si entre gayas flores
A la beldad consagras tus acentos;
Si retratas los tímidos amores;
Si enalteces sus rápidos concentos;
A despecho del tiempo, en tus anales.
Beldad, placer y amor son inmortales.

Así en el mundo suenan
Del amante Petrarca los gemidos;
Los siglos con sus cantos se enajenan.
Y unos tras otros -de su amor movidos-
Van de Valclusa a demandar al aura
El dulce nombre de la dulce Laura.

¡Oh! No orgullosa aspiro
A conquistar el lauro refulgente
Que humilde acato y entusiasta admiro
De tan gran vate en la inspirada
frente. Ni ambicionan mis labios juveniles
El clarín sacro del cantor de Aquiles.

No tan ilustres huellas
Seguir es dado a mi insegura planta...
Mas -abrasada al fuego que destellas-,
¡Oh genio bienhechor!, a tu ara santa
Mi pobre ofrenda estremecida elevo,
Y una sonrisa a demandar me atrevo.

Cuando las frescas galas
De mi lozana juventud se lleve
El veloz tiempo en sus potentes alas,
Y huyan mis dichas como el humo leve.
Serás aún mi sueño lisonjero,
Y veré hermoso tu favor primero.

Dame que pueda entonces
¡Virgen de paz, sublime poesía!
No transmitir en mármoles ni en bronce
Con rasgos tuyos la memoria mía;
Sólo arrullar, cantando mis pesares,
A la sombra feliz de tus altares.


VIVA TRIANA! VIVAN LOS TRIANEROS...LOS DE TRIANA!!!

segunda-feira, 19 de setembro de 2011

...la diosa Astarté huyendo de la persecución amorosa de Hércules, fundador de la ciudad de Sevilla,vino a refugiarse fundando Triana...Loli, para ti!




...la diosa Astarté huyendo de la persecución amorosa de Hércules, fundador de la ciudad de Sevilla,vino a refugiarse en la orilla occidental del Guadalquivir fundando Triana...

El soplo del viento del Oeste la ha traído,
de la espuma rebosante y sobre el mar profundo
hasta Chipre, su isla, a las costas festoneadas por las olas.
Y las Horas, coronadas de oro,
la han acogido con júbilo.
Con un traje inmortal la han revestido...
Y la han presentado a los dioses,
y todos han quedado sorprendidos a la vista de Cietera
con sus cabello ceñidos de violetas

quinta-feira, 9 de junho de 2011

IBN ARABI...Poeta d' Amor!...los años de Sevilla!...FÁTIMA, para ti.!...¡Luna revelada, con las mejillas cubiertas, del rojo atardecer...






Ibn Arabi.Abū Bakr Muhammad Ibn 'Alī Ibn al-'Arabi (en árabe أبو بكر محمد بن علي ابن عربي الحطمي) (Murcia, 26 de julio de 1165 – Damasco, 16 de noviembre de 1240), más conocido como Ibn Arabi, Abenarabi y Ben Arabi fue un místico sufí, filósofo, poeta, viajero y sabio musulmán andalusí. Sus importantes aportaciones en muchos de los campos de las diferentes ciencias religiosas islámicas le han valido el sobrenombre de Vivificador de la Religión (en árabe محيي الدين Muhyi al-Din) y El Doctor Máximo (en árabe الشيخ الأكبر as-Sheij al-Akbar). Es probablemente la figura más influyente en la historia del misticismo islámico.

¡Qué dolor en mi corazón!
¡Qué dolor!
¡Qué gozo en mi alma!
¡Qué gozo!
En mi corazón arde la pasión como un fuego.
En mi alma se ha puesto una luna de tiniebla.
¡Oh almizcle!
¡Oh luna!
¡Oh ramos sobre la duna!
¡Qué verde!
¡Qué esplendor!
¡Cuánto aroma!
¡Oh boca sonriente, cuya humedad adoro!
¡Saliva cuya miel he probado!
¡Luna revelada, con las mejillas cubiertas
del rojo atardecer!
Desnuda de sus velos,
sería tormento y por ello es esquiva.
Sol mañanero que escala los cielos,
ramo de duna en un jardín plantado,
lo contemplo sin pausa, con temor reverente,
y riego el ramo con suave lluvia celestial.
Cuando se levanta es maravilla en la mirada,
cuando se pone es causa de mi muerte.
Desde que la belleza puso sobre su frente
corona de oro virgen, amo el oro.
Si Satán hubiera contemplado en Adán
el fulgor de su rostro, no se hubiera revuelto.
Si Hermes hubiera interpretado las líneas
que la belleza escribió en su rostro,
no hubiera escrito nada.
Si la reina de Saba la hubiera visto sobre el trono,
no pensara en el suyo, ni en palacios.
¡Oh, el sarh en el valle, el ban en la espesura!
enviadme con la brisa vuestro perfume,
cargado del aroma dulce
de las flores entre sus valles y colinas.
¡Oh ban del valle!, muéstrame tus ramas
y brotes suaves como las líneas de su cuerpo.
Narra la brisa la juventud pasada
en Hágir, en Miná y Qubáe ,
y en la dunas donde el valle se tuerce
junto al vedado,
y en La’la, donde pacen las gacelas.
No es extraño, no es raro
que un hombre se enamore de las bellas
y, cuando arrulla la paloma,
con el nombre de su amada se extasíe.
Y ¡qué gozo!

La figura de Ibn Arabí supera las fronteras geográficas e históricas, culturales o religiosas, y se extiende a todo aquel que quiera y pueda comprender que "Dios no oculta nada al humano que comprenda que es Uno con Dios".

Desde Sevilla los viajes a Córdoba eran frecuentes y así relata Ibn Arabí su fugaz pero trascendental encuentro con quien fuera uno de los mayores filósofos del Medioevo junto a Santo Tomás de Aquino: "Pasé una jornada en Córdoba, en casa de Abú al-Walid ibn Rushd (Averroes), quien anteriormente había expresado su deseo de conocerme personalmente. En aquella época yo era todavía un joven imberbe. Al entrar en su casa, el filósofo se levantó para acogerme con grandes signos de amistad y afecto y me besó. Después me dijo: '¿Sí?', y yo le respondí: 'Sí'. Mostró alegría al ver que le comprendí. Al observar el motivo de su júbilo, le dije: 'No'. Entonces Ibn Rushd se sorprendió, palideció y diríase que dudaba de sí mismo. Seguidamente me hizo la siguiente pregunta: '¿Qué respuesta has encontrado a las cuestiones de la Revelación y de la gracia divina?, ¿coincide tu respuesta con la que se nos da en el pensamiento especulativo?'. Y yo le contesté: 'Sí-No', 'Y entre el Sí y el No los espíritus vuelan más allá de la materia y las cabezas se separan de los cuerpos'. Al escuchar esto, Ibn Rushd palideció e incluso tembló y escuché sus labios murmurar:

quarta-feira, 9 de fevereiro de 2011

KIKO, SALUD!...arriba TRIANA! A nuestros HIJOS!




PALABRAS PARA JULIA

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.


José Agustín Goytisolo

terça-feira, 21 de dezembro de 2010

CURRO PUYA - "GITANILLO de TRIANA" POETA DE LA LÍDIA!!!




Torerillo en Triana
frente a Sevilla cántale a la sultana
tu seguidilla".


Cuando el arte nace en la fragua
Luis Nieto. Diario de Sevilla, 19/12/2004

Sí. Su lance puede ser perfectamente un minuto de silencio o una verónica adormecida. O un poema a la elegancia. Y, cómo no, una fotografía en blanco y negro o en sepia, ligada a la añoranza. Lógicamente, no le vi torear. Pero hasta en el helado momento de la instantánea, uno queda impresionado por un concepto de toreo distinto. Si a través del vomitorio de la historia uno entra la Maestranza –repleta de gente– y echa un vistazo, se puede encontrar con esa especie de medio verónica y revolera, que es un canto a la improvisación. Aunque lo que emociona sobremanera es esa verónica que dibuja en la plaza de El Toreo, de México. Esa verónica tan personalísima, grácil y con duende, en la que como los grandes toreros, esos que cuando ponen el alma se olvidan del cuerpo, se ve a Gitanillo hundirse, abandonarse, metiendo el mentón como si quisiera traspasar su corazón, y bajando las manos lo indecible para conducir la embestida del toro. Pura enjundia. Un lance que era interminable. Este tipo de toreros salta muy de tarde en tarde. Y sus lances son chispazos de arte que traspasan las pupilas para entrar en el corazón. Como los chispazos que saltaban en las fraguas de los Puya, gitanos de Triana que rezuman arte, cuando a golpe de martillo contra el yunque creaban aquellas puyas para cerrados, que dieron nombre a una dinastía cuyo máximo representante es Curro Puya, en la historia: Gitanillo de Triana.
Zapatilla escotada
para el estribo.
Media rosa estirada
y alamar vivo.
Tabaco y oro. Faja
salmón. Montera.
Tirilla verde baja
por la chorrera…”
Gerardo Diego.

“Muy coqueta la chaqueta
bordada, muy primorosa
-dos claveles y una rosa-.
Muy ceñido el pantalón,
a media pierna un bordón.
¡Qué primor!
Las medias con espiguilla,
de cuero las zapatillas,
la camisa muy rizada,
la corbata muy delgada,
y la faja cinturón
que adelgaza la cintura
y hace hermosa la figura…”
Gloria Fuertes.