quarta-feira, 9 de abril de 2014
sexta-feira, 31 de janeiro de 2014
quarta-feira, 26 de junho de 2013
Ibn Sahl de Sevilla - una mejilla de manzana o una rosa?...
Ibn Sahl de Sevilla (en árabe: أبو إسحاق إبرهيم بن سهل الإسرائيلي الإشبيلي Abu Ishaq Ibrahim Ibn Sahl al-Isra'ili al-Ishbili) (1212-1251) es uno de los grandes poetas andalusíes del siglo XIII.
Nacido en una familia judía en Sevilla, llamó la atención ya en 1127 cuando sugirió añadir una estrofa a un poema de un poeta de reconocido prestigio. A pesar de su herencia hebrea, Ibn Sahl fue un musulmán devoto. Su diwan (antología) es un testimonio de su sentimiento religioso. Aunque criticado por beber vino, la sinceridad de su conversión nunca fue cuestionada. Llegó a tener una gran fama entre los contemporáneos, sobre todo por su capacidad de improvisación, y sus poemas aparecen en Las mil y una noches.
Cuando Sevilla fue tomada por Fernando III de Castilla en 1248, Ibn Sahl marchó a Ceuta, donde se convirtió en el secretario de gobernador almorávide Abu Ali Ibn Khallas. Cuando este envió a su hijo a al-Mustanir I, califa Hafsid de Ifriqiya, decidió enviar a Ibn Sahl con él. La galera en la que viajaban se hundió y todos los pasajeros murieron. Se dice que el gobernador exclamó: "la perla ha vuelto al mar".
La antología de Ibn Sahl contiene ejemplos de la más refinada poesía andalusí, casi exclusivamente de temática amorosa y muwashsahat. A diferencia de Ibn Quzmán o al-Rusafi, su poesía es casi exclusivamente homoerótica, dedicada a un muchacho judío llamado Musa, que parece haber existido realmente. A menudo se interpreta la tensión entre el judaísmo y el islam en Sahl como un juego amoroso, en el que abandona a Musa (Moisés) a favor del muchacho Muhammad (Mahoma). De lenguaje rebuscado y sensual, es bastante concreto hablando de su amado, evitando las imágenes evanescentes.
¿Es un sol con la túnica de púrpura
o una luna ascendiendo sobre una rama de sauce?
¿Muestra unos dientes o son perlas enfiladas?
¿Son ojos lo que tiene o dos leones?
¿Una mejilla de manzana o una rosa
que de los escorpiones guardan dos espadas?
Todo el que me censura por amarlo,
Se maravilla cuando ve mi constancia
He sido fulminado por la luz de Musa,
No puedo permanecer de pie cuando lo veo.
Si la luna viera su rostro, se prosternaría
si el cuarto creciente viera su mejilla,
enrojeceria de verguenza
Soy un enfermo grave, cuya desgracia
ha decretado el poder de la belleza
y que ha muerto de tristeza
antes de redimir sus deudas.
Esperaba que me concedieras tus favores
y me has dado de beber,
con la distancia tu amargura
Por Dios, calma el ardiente amor de mi pecho
dandome a beber tu saliva de miel
La enfermedad de la pasión de mi alma no tiene otra cura que besar los labios rojos de tu bella boca. Por Dios, pregunta por mi sed a tus clientes de perlas y a tu fresca saliva de miel por mi fuego.
¿Qué va a pasar a mi alma, que por tu amor ha perecido, si no te inclinas a oír sus quejas?
Has cortado mis noches con la espada del insomnio hasta tal punto que se han convertido
mirada de tus ojos negros, en un esclavo ladron.
Juro por mi religión que es el amor que siento, y por la alquibla de mi devoción, tu hermoso rostro
que la pasión nace de mis entrañas y si esta enfermedad se adueña de mi cuerpo
prefiero estar enfermo a tener alma.
Cuando me ve el amado esclavizado por su amor, de su poder se da cuenta y coquetea:
bien puedes ser inconstante, porque eres la luna llena y el amado tiene razón si es caprichoso
Cuando llegue la noche, pregunta a tu hermana la luna llena por mi insomnio:
las estrellas, igual que los humanos, saben de mi.
Grito mi queja, bebo mis lágrimas y aspiro el perfume de tu recuerdo fragante.
Con tu imagen en sueños, no está vacío el corazón del triste, pero el sueño,
después de tu partida, amado, ya no es dulce
Soy yo quién siente esta locura de amor: te amo, luna por encima de todos
La tierra viste un manto de verdor y la llovizna esparce aljófar sobre las colinas,
se despiertan las flores, parecen alcanfor, y almizcle penetrante el polvo;
las azucenas saludan a las rosas, boca de perlas que besa una mejilla roja.
El río entre los arriates parece una espada que cuelga de un verde tabalí.
Las aves se levantan, oradores que tienen por tribuna la foresta.
Siento el tonito del color pero es que no se me copiaba bien todo
quinta-feira, 23 de maio de 2013
terça-feira, 27 de novembro de 2012
sexta-feira, 12 de outubro de 2012
...que la savia es un río que va gritando TIERRA!!!...como el descamisado DON RODRIGO DE TRIANA!!!
"Cuando URABÁ despierte sentirá la mañana
Que cien conquistadores se calzan sus espuelas;
Que la savia es un río que va gritando TIERRA!
Como el descamisado Don RODRIGO de TRIANA.
Cuando Urabá se ajuste su vieja carretera
Sin miedo a que un abismo le decomise el alma,
Entonces sí podremos decir que la Montaña
Rescató la locura de las tres Carabelas.
Y veremos, entonces, que este pueblo de enjalmas
Que nunca vio en sus lares ni moluscos ni algas
Ni un marino tatuado ni una rede de pescar,
Hablando de corrido, sin parar el palique,
Se traerá en camiones y en costales de fique
Toda sirena joven que se encuentre en la mar"
terça-feira, 29 de maio de 2012
POETA!!!CANTAÓ!!!
Manuel de Soto Loreto (n. Jerez de la Frontera, 5 de diciembre de 1878 - † Sevilla, 22 de julio de 1933), conocido artísticamente como Manuel Torre, cantaor flamenco. Viene siendo considerado como el mejor cantaor de flamenco de todo el primer tercio del siglo XX, y que con su figura comienza la historia del Cante Gitano. Su formación se llevó a cabo siguiendo la estela de los grandes seguillideros de Jerez, todos ellos gitanos al igual que él, aprendiendo de grandes maestros como Manuel Molina, Enrique el Mellizo o Joaquín la Serna, su tío. Supo interpretar con maestría todos los palos del cante, aunque fue en las seguidillas donde consiguió algunas de sus cotas más altas de interpretación, plenas de grandeza y de pasión. También destacó en el cante de saetas, revestidas de un eco profundo y hondo y llenas de matices personales, de tal manera que su forma de cantarla marcó un antes y un después en las coplas cantadas de Semana Santa. Es memorable su saeta cantada en una mañana de Viernes Santo al paso de la Sentencia en la plaza de la Encarnación de Sevilla, cuando Manuel Torre aflora su arte y con su voz densa le dedica lo que ha quedado en las crónicas como la mejor saeta cantada en la ciudad: al terminar su último quejío, la gente que vivió aquello con la emoción contenida no vitoreó ni aplaudió; en un gesto espontáneo fueron sacando y agitando cientos de pañuelos blancos que llenaron la plaza para pedir una nueva saeta. Manuel Torre falleció de tuberculosis pulmonar en Sevilla.
La Solea y la Seguiriya
de luto las dos están,
a la muerte de Manuel Torre,
que puso estos dos estilos
en un gran pedestal,
Jerez de la Frontera fue su cuna
y llorando también esta
porque murió su gitano
que mejor cantaba por Solea,
la Seguiriyas le llama a voces,
donde esta Manuel Torre,
que ya no, no me quiere cantar,
por eso yo quiero en la memoria,
de este gran cantaor,
siempre poder recordar,
todos los cantes
desde el más chico
Hasta el más grande.
Assinar:
Postagens (Atom)


